Bogotà, Septiembre - Diciembre de 2002 -Nº 5   ISSN 01246704



O   T   R   O          M   U   N   D   O          E   S          P   O   S   I   B   L   E

DOSSIER

f o r o  s o c i a l  m u n d i a l

DOSSIER

O   T   R   O          M   U  N   D   O          E   S          P   O   S   I   B   L   E


   

Samir

AMIN

 

Nueva Gaceta: Usted fue uno de los proponentes de la teoría de la dependencia en la década de 1960, junto con Fernando Henrique Cardozo. ¿Tiene vigencia dicha teoría en la situación actual?

Samir Amin: Muchas cosas han cambiado desde cuando formulamos la teoría de la dependencia. En ese entonces, en la época de la posguerra, triunfaban los movimientos de liberación de Asia y África y la llamada teoría desarrollista irrumpía en América Latina, al tiempo que surgían el movimiento popular e incluso la burguesía nacional. Hoy en día, con la globalización neoliberal, nos movimos a una nueva etapa del imperialismo, muy diferente a la anterior. La vieja etapa fue superada después de la Segunda Guerra Mundial por la derrota del fascismo y el triunfo de la democracia y por la derrota del colonialismo y la victoria de los movimientos de liberación nacional.

Entramos en un período de treinta o cuarenta años en el cual el balance interno de fuerzas en algunos países fue más favorable a las clases populares y a las burguesías nacionales y menos favorable a la llamada burguesía “compradora” y a las clases latifundistas.  Esto dio pie para que se desarrollaran una serie de experiencias que ahora se catalogan como populismos nacionales y que incluso alcanzaron cambios positivos, pero en una forma no democrática, “desde arriba”, sin permitir que las clases populares, incluida la clase media, se organizaran por sí mismas.

Estamos afrontando ahora una nueva etapa del imperialismo. No estoy diciendo que la teoría de la dependencia estuviera equivocada, sino que fue formulada de manera correcta, pero para unas condiciones que ya no son las que tenemos hoy en día. Tenemos que reformular el análisis del imperialismo y la estrategia que debemos seguir para enfrentarlo. Creo que todavía necesitamos del Estado y la nación, pero las condiciones son muy diferentes a las de treinta años atrás, cuando Fernando Henrique Cardoso era mi amigo. Él jugó un papel muy importante en esa época, aunque desafortunadamente cambió bastante. Desde ese entonces no hablo con él.

Apartes de la intervención
de Samir Amin en el Segundo
Foro Social Mundial

El período que vivimos se caracteriza por la hegemonía de la nueva derecha, lo que significa la hegemonía del neoliberalismo y del imperialismo y el militarismo norteamiericanos. Esta hegemonía es impulsada por la expansión del capitalismo y trae una creciente desigualdad social en el mundo entero.

El actual orden mundial tiene las siguientes características:

1.         Predominio de un imperialismo colectivo, representado por los Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón, el cual opera mediante un capitalismo transnacionalizado que requiere de una estrategia política de dominación del mundo.

2.         El imperialismo necesita de una guerra mundial permanente, principalmente en el Sur, como se vio en los casos de Yugoslavia, Asia y África, el Golfo Pérsico y actualmente el Plan Colombia. Es necesario imponer el orden neoliberal a los pueblos del Sur y por eso se militariza  la mundialización de la economía.

3.         La ventaja comparativa de los Estados Unidos es su capacidad productiva. Europa y Japón se alinean a esa política hegemonista norteamericana.

4.         La limitación de la protesta legítima, aún en las sociedades del norte. Se utiliza el pretexto del terrorismo para alimentar el macartismo. Para poder imponerse, el imperialismo requiere de la guerra, el terror, la policía, pero también de la reproducción de la fragmentación de los movimientos sociales. 

Frente a este orden mundial, se define un proyecto alternativo posible. Las condiciones son extremadamente difíciles porque partimos de una situación en la que la característica general de los movimientos políticos y sociales progresistas es la fragmentación de sus objetivos y tesis. Para construir una convergencia se requiere de una estrategia de alianzas de partidos políticos, movimientos sociales, sindicatos y ONGs en contra el imperialismo y el militarismo norteamericanos.

 

Vandana


Shiva

Dirigente del movimiento
Democracia Viviente de la India
(apartes de su intervención en el foro)

El nuestro es un movimiento que reclama soberanía sobre nuestra biodiversidad, soberanía sobre el agua, el aire y sobre todo los alimentos. Porque en parte la bancarrota del actual sistema mundial se debe a que hay 800 millones de personas aguantando hambre. Tenemos que liberarnos de la polución y devastación de nuestros recursos. Creo que otro mundo es posible y lo podremos alcanzar.

En la India, el programa de agricultura sostenible impulsado por el Banco Mundial ha sido utilizado para financiar a la multinacional norteamericana Monsanto. Primero esta empresa contamina la tierra con su herbicida round up, y luego intenta vender sus semillas resistentes al mismo. Así, gracias a la vigencia de los derechos de propiedad intelectual, los contaminadores no sólo no pagan, sino que reciben pago. La Monsanto quiere utilizar la contaminación para controlar el sector agrícola, pero en la India no hemos permitido que esta empresa venda sus semillas. En 1994 el gobierno de los Estados Unidos anunció que impondría sanciones y recurrió a la OMC. Esta organización falló en contra de la India, pero nosotros también nos pronunciamos en contra de la OMC y del gobierno de los Estados Unidos y hasta ahora hemos logrado que nuestro Congreso rechace todos los intentos de aprobación del proyecto de ley favorable a la Monsanto. No creemos que debamos vivir nuestras vidas de acuerdo con los intereses de los monopolios y por ello no estamos dispuestos a pagar regalías por las semillas. Ningún campesino será encarcelado o multado en la India por no pagarle regalías a las grandes multinacionales productoras de semillas, como  sí ha sucedido en Canadá y en los Estados Unidos. A propósito, el embajador de este país manifestó hace tres días su preocupación por la lentitud con la que avanza la agenda neoliberal en la India.

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