Nueva Gaceta  

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Bogotà, Abril - junio de 2003 -Nº 6   ISSN 01246704


 

 

 

 

 

 

el proyecto

“Ley Patriótica II

 

 

 


Por Charles Lewis y Adán Mayle


 

Pocos días después del 11 de septiembre de 2001, el gobierno de Bush logró la aprobación de una drástica ley de seguridad interna para proveer las herramientas necesarias para interceptar y obstruir el terrorismo [en inglés el acrónimo empleado para describir esta ley es Patriot]. Desde finales del 2002 se ha hablado con insistencia sobre un refuerzo de dicha ley, conocida como Ley Patriótica II.

 

El Centro para la Integridad Pública es una prestigiosa ONG de Estados Unidos que se ha destacado por su espíritu democrático. En el pasado mes de febrero puso a disposición de sus lectores el texto que a continuación traducimos. Toda la información al respecto puede encontrarse en www.public-i.org.

 

Departamento de Justicia. Proyecto de ampliación de la ley antiterrorista

 

El Centro publica el borrador secreto del proyecto “Patriótica II”.

La Administración Bush está preparando una modificación audaz y comprehensiva a la Ley Patriótica aprobada en los días siguientes al 11 de septiembre de 2001, que le dará al gobierno nuevos poderes amplios y arrasadores para aumentar la recolección de inteligencia doméstica, para ejercer la vigilancia y prerrogativas en la ejecución de la ley, y simultáneamente disminuye la revisión judicial y el acceso público a la información.

El Centro para la Integridad Pública ha obtenido un borrador de esta ley que antes no había sido revelada, fechado el 9 de enero de 2003. El proyecto, diseñado por la oficina del Fiscal General John Ashcroft y titulado Ley para el Fortalecimiento de la Seguridad Interna del 2003, no ha sido publicado oficialmente por el Departamento de Justicia, aunque han circulado rumores sobre su desarrollo alrededor del Capitolio durante los últimos meses, bajo el nombre de Act Patriot II, en el lenguaje del Legislativo.

“Nosotros no hemos tenido noticias del Departamento de Justicia sobre la actualización de la Ley Patriótica”, le dijo al Centro Jeff Lungren, portavoz del Comité Judicial. “Ellos no han compartido sus pensamientos al respecto. Obviamente, nosotros estaríamos interesados en el tema, pero no hemos oído nada a estas alturas”.

Algunos miembros de la minoría del Comité Judicial del Senado han indagado sobre la Patriótica II durante meses, pero se les dijo esta semana que no existía tal proyecto.

Mark Corallo, Subdirector de la Oficina de Asuntos Públicos de la Justicia, le dijo al Centro que su oficina no había sido advertida del proyecto. “He oído hablar sobre la revisión de la Ley Patriótica, pero nosotros estamos trabajando de la manera como lo haríamos con cualquier ley”, dijo. “Podemos trabajar para hacer las modificaciones para proteger a los americanos”, agregó. Cuando se le dijo que el Centro tenía una copia del proyecto, dijo: “Esto es nuevo para mí. Nunca he oído hablar de ello”.

Después de que el Centro anunció esta historia, Barbara Comstock, Directora de Asuntos Públicos del el Departamento de Justicia, emitió una declaración en la que se afirma que “el personal del Departamento no ha presentado ninguna propuesta final al Fiscal General o a la Casa Blanca. Sería prematuro especular sobre cualquier decisión futura, en particular sobre ideas o propuestas que todavía están discutiéndose por los funcionarios correspondientes”.

Un memorando interno de la Oficina de Asuntos Legislativos, que fue obtenida por el programa de PBS “Ahora con Bill Moyers”, pareció indicar que una copia de este proyecto fue enviada al Presidente de la Cámara de Representantes Dennis Hastert y al Vicepresidente Richard Cheney el 10 de enero de 2003. “Adjunto, para su revisión y comentario está el borrador de un proyecto legislativo denominado ‘Ley para el Fortalecimiento de la Seguridad Interna del 2003’”, dice el memorando, que fue enviado por la OLP, Oficina para la Política Legal.

Comstock le informó después al Centro que el borrador “es un antiguo proyecto para la discusión y no se ha enviado ni al Vicepresidente ni al Presidente de la Cámara”.

El Dr. David Cole, profesor de derecho de la Universidad Georgetown y autor de Terrorismo y la Constitución, repasó el proyecto por petición del Centro, y dijo que el documento “despierta muchas preocupaciones serias. Preocupa que ellos hayan llegado tan lejos y le hayan dicho a la gente que no se está trabajando sobre esto”. Este proyecto de ley, agregó, “extendería de manera radical la ejecución de la ley y el poder de las autoridades que realizan actividades de inteligencia, reduce o elimina el control jurídico sobre la vigilancia, autoriza arrestos secretos, crea una base de datos de ADN basada en “sospechas”no confirmadas, crea nuevas penas capitales e, incluso, busca despojar de la ciudadanía americana a las personas que pertenecen o apoyan a grupos políticos que hayan caído en desgracia”.

La Ley de Reforzamiento de Seguridad Interna es el último desarrollo de un proceso de año y medio en el cual la administración Bush ha buscado poderes extendidos y más responsabilidades para los organismos que ejecutan la ley, con el objeto de enfrentar la amenaza de terrorismo.

La Ley Patriótica de Estados Unidos, firmada por el Presidente Bush el 26 de octubre de 2001, le confirió a los funcionarios que ejecutan la ley una autoridad más amplia para que desarrollen vigilancia electrónica y hagan interceptación, y le dio al presidente la autoridad para que, cuando la nación está bajo ataque, confisque cualquier propiedad en el país de cualquiera que se sospeche que está comprometido en dicho ataque. La medida también acentuó la vigilancia de actividades financieras para prevenir el lavado de dinero y disminuir el secreto bancario, en un esfuerzo por romper las finanzas terroristas.

Dicha ley también cambió previsiones de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera que se aprobó en 1978 durante la Guerra Fría, y había establecido un nivel diferente de vigilancia gubernamental y revisión judicial para “inteligencia extranjera”, al que se aplicaba a la vigilancia doméstica tradicional.

La Ley Patriótica autorizó al FBI para compartir información recogida en las investigaciones de terrorismo bajo el estándar de “inteligencia extranjera”, con las agencias locales de ejecución de la ley, lo que anula la norma superior de vigilancia que se aplicó a las investigaciones domésticas. La Ley Patriótica también enmendó la Ley de 1978 para permitir la vigilancia bajo el estándar menos riguroso, dondequiera que la “inteligencia extranjera” tuviera un “propósito significativo” en lugar de un “propósito primario” en una investigación.

El proyecto analizado va mucho más adelante en esa dirección. “En la Ley Patriótica derribamos la pared entre inteligencia extranjera y ejecución de la ley”, afirmó Cole. “Ahora ellos quieren romper la separación entre el terrorismo internacional y el terrorismo doméstico”.

El 9 de octubre del 2002, en una audición ante el Subcomité Judicial para Tecnología, Terrorismo e Información Gubernamental del Senado, Alice Fisher, Asistente del Fiscal General, testificó que su oficina había estado “mirando las propuestas para dar a la Ley Patiótica nuevas herramientas y también hemos estado trabajando con diferentes agencias del gobierno para proporcionar nuevas herramientas que creemos necesarias en la guerra contra el terrorismo”.

Interrogada por el Senador Russ Feingold (Demócrata de Wisconsin) sobre si podía informar al Comité de qué áreas específicas estaba hablando, Fisher contestó, “a estas alturas yo no puedo, lo siento. Ellos están estudiando muchas ideas y herramientas diferentes sobre información compartida y sobre otros aspectos”.

El Fiscal General Asistente para la Política Legal, Viet Dinh, autor principal de la primera Ley Patriótica de octubre de 2001, le dijo a Legal Times en octubre pasado que había “un proceso en marcha para continuar evaluando y reevaluando la autoridad que tenemos con respecto al ‘Contraterrorismo’”, pero rechazó decir si había una nueva ley en camino.

El anterior Director de FBI, William Sessions, quien instó a la cautela mientras el Congreso consideró la primera Ley Patriótica, no quiere ahora entrar en discusiones sobre una posible nueva ley.

“Odio meterme, porque es una cosa muy delicada”, dijo Sessions al Centro, sin reconocer si conoció cualquier propuesta adicional o revisiones a la Ley Patriótica.

Cuando la primera ley estaba a punto de votarse en el Congreso a finales de 2001, Sessions dijo al sitio de Internet www.newsmax.com, que mantener un equilibrio entre libertades civiles y la recolección de inteligencia suficiente era difícil. “En primer lugar, el Fiscal General tiene que justificar totalmente lo que está pidiendo”, dijo Sessions, quien sirvió a los presidentes Reagan y George H.W. Bush como Director titular del FBI entre 1987 y 1993. “Necesitamos estar seguros de que proporcionamos los medios eficaces para tratar con la criminalidad”. Al mismo tiempo, agregó: “necesitamos estar seguros de que estamos atentos a la Constitución, atentos a las consideraciones sobre privacidad, pero también a satisfacer las necesidades tecnológicas que tenemos” para recoger inteligencia.

Para Cole el asunto es inquietante, por cuanto no ha habido ninguna consulta con el Congreso sobre el proyecto. “Produce muchas preocupaciones serias y que hayan llegado tan lejos y que le digan a las personas que no se planea nada más. Lo que esto sugiere es que están esperando un momento propicio para presentarlo, que bien podría ser cuando se inicie una guerra. En ese momento habría menos oportunidad para la discusión y ellos tendrán una carta más fuerte para decir que necesitan la ley de inmediato”.

Algunas de las previsiones importantes de la Ley para el Fortalecimiento de Seguridad Interna de 2003

Sección 201, “Prohibición de difundir información sobre un detenido por investigación sobre terrorismo”: La salvaguardia de la diseminación de información relacionada con la seguridad nacional ha sido un sello de los primeros dos años de Ashcroft, y la Ley para el Fortalecimiento de Seguridad Interna del 2003 prosigue por el mismo camino de su directiva de octubre de 2001 sobre la necesidad de examinar con cuidado tal interés cuando lo requiera la Ley de Libertad de Información [Freedom of Information Act, FOIA]. Mientras el memorando de octubre simplemente llamó a los funcionarios de FOIA para que tuvieran en cuenta la seguridad nacional, “protegiendo información comercial sensible y, no menos importante, preservando la privacidad personal” en tanto que deciden las demandas, la legislación propuesta reforzaría la posibilidad del Departamento de negar el suministro de material en relación con los sospechosos de terrorismo bajo custodia gubernamental.

Sección 202, “Distribución de información sobre el ‘Peor escenario posible’”: Esto introduciría nuevas restricciones a la FOIA con respecto a la Agencia de Protección del Ambiente. Tal como se prevé en la Ley de Aire Limpio, esta Agencia le exige a las compañías privadas que usan químicos potencialmente peligrosos, que rindan informes sobre “el peor escenario posible”, en los que detallen el efecto que la dispersión de estas sustancias controladas tendría para la comunidad circundante. La Sección 202 podría, sin embargo, restringir el acceso de la FOIA a estos informes, a los cuales el proyecto se refiere como la “guía de carretera para los terroristas”. Al reducir el acceso público a los métodos de “sólo lectura” para las personas “que viven y trabajan en el área geográfica que posiblemente sea afectada por el peor escenario posible”, esta disposición disminuiría el nivel establecido de transparencia entre la industria privada y el público.

Sección 301-306, “Base de datos de identificación terrorista”: Estas secciones autorizarían la creación de una base de datos de ADN de “los sospechosos de terrorismo”, ampliamente definido para incluir a los grupos sospechosos de terrorismo, y a los extranjeros sospechosos de ciertos crímenes o de haber apoyado cualquier grupo designado como terrorista.

Sección 312, “Remedios Apropiados con respecto a las actividades de vigilancia de ejecución de la ley”: Esta sección aboliría todos los decretos estatales sobre el cumplimiento del consentimiento, en vigor antes del 11 de septiembre de 2001 –no relacionados con el perfil racial o con otra violación de derechos civiles– que limitan a las agencias para recoger información sobre los individuos y las organizaciones. Los autores de este estatuto sostienen que dichas órdenes de consentimiento, que se aprobaron como resultado de los abusos del espionaje, podrían impedir las investigaciones sobre terrorismo. También podría introducir restricciones sustanciales a mandatos futuros de la Corte.

Sección 405, “Presunción para la detención antes del juicio en casos que involucran terrorismo”: De la misma manera como muchas personas que son acusadas por delitos de droga que se castigan con prisión de diez años o más no tienen derecho a fianza, esta sección crearía un estatuto comparable para los sospechosos de actividad terrorista. Las razones para detener preventivamente a los sospechosos antes del juicio están claras en el memorando del Departamento de Justicia: “Esta presunción es imperativa debido a la magnitud incomparable del peligro derivado de actos de terrorismo para Estados Unidos y sus habitantes, y porque con el terrorismo típicamente están comprometidos grupos –muchos con conexiones internacionales– que están a menudo en posibilidad de ayudar a sus miembros a huir o a esconderse”.

Sección 501, “Expatriación de terroristas”: Los autores del proyecto afirman que esta sección establecería que un ciudadano americano podría ser expatriado “si, con el intento de renunciar a su nacionalidad, se vuelve miembro de, o proporciona apoyo material, a un grupo que EU ha designado como ‘organización terrorista’”. Pero debido a que un ciudadano tenía anteriormente que declarar su intención de renunciar a su ciudadanía, la nueva ley afirma que su intento puede ser “inferido de su conducta”. Así, participar en las actividades legales de un grupo designado como “organización terrorista” por el Fiscal General podría proporcionar el motivo para su expatriación

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