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El
mundo
Esto que como
le falta a otro
y ese otro me mira
a cierta distancia.
Todavía no se atreve
a meter la garra.
Esto que bebo es sed
en otras gargantas
y lo que calzo es
pezuñas en otras patas.
La mayoría tan mayor
va en buses. Yo en taxi.
Otros se desgañitan,
yo por teléfono.
La que me abre las piernas
es la mujer del prójimo.
Yo voy por los cielos,
tantos en mulas.
Puedo ser caballero
y otros caballos,
a veces yo soy grosero
y ellos callados.
Hago lo que me gusta,
ellos lo que les digan.
Tengo mi horario
y ellos el tiempo,
yo tengo casa
ellos el viento,
tengo oficina
y ellos el parque,
yo leo libros
y ellos orinan.
Consulto los diarios
y ellos las nubes,
tengo paraguas
y ellos la lluvia,
tengo una cama
y ellos cemento.
Yo duermo y sueño
y ellos despiertos,
yo doy confianza
y ellos dan miedo,
la autoridad me estima
a ellos los mata.
Huelo a perfume
ellos a estiércol,
me siento bien
y ellos parados,
voy al dentista
y ellos son muecos.
Yo echo un piropo
y se masturban
ellos en una esquina.
Le envío flores
a alguna amiga.
Tienden ellos la mano
y les arrojan
esas monedas
que no circulan.
Esto no puede
seguir así. Yo
arreglo el mundo
la próxima semana.
El
enemigo
El enemigo no da tregua.
fusila nuestros errores más
queridos,
con nuestras debilidades
no tiene misericordia.
Ocupa nuestras vacilaciones en la
noche,
nuestras ilusiones le sirven de
camuflaje.
Asalta nuestra confianza,
su sombra se apodera de nuestras
municiones,
nuestro buen corazón es el centro
de los círculos de su polígono
y su sonrisa
es el tiro de gracia.
Llueve
con sol
A Jacqueline
Llueve con sol
sobre la tierra seca
que bebe hasta las raíces
esta líquida luz enardecida.
Así es el amor que me
ilumina,
sacia mi sed sin apagarla,
la calma manteniéndo
la encendida.
Préstame idioma
Préstame idioma, tu herramienta,
tu hacha vertiginosa, tu lámina
de saliva,
tu dulzura de mieles de la reina,
tu amargor, tu panal y tu
escritura.
Tu esencia que precede al
pensamiento,
que a su materia y su pulso da la
forma,
préstame tu vuelo lejos de la
rama,
tu profundo navegar con sombra de
ballena.
Préstame, idioma, tu alta torre
con campanas a rebato
arremetiendo,
tus góticos arcos, tus columnas
que sostienen delicadas y
frágiles el cielo.
Es prestado, no más, para lavarlo
de impurezas y pústulas y
heridas,
préstame tu enredadera verde y
rosa,
préstame tus orquídeas robadoras
de savias ajenas, préstame idioma
tus maneras, tus giros
invisibles,
tu esgrima de sables y cuchillos
y también tu puñal y tu pistola.
Préstame idioma, más de tu
nutrido
arsenal y del jardín de rosas,
préstame, idioma, tu palabra
porque quiero decir algunas
cosas.
Viejo
chivo
Viejo chivo que arranca
con pezuñas la tierra
y en la nube de polvo
con furor se revuelca.
Blanca espuma del belfo
hace hervir el mugido
que nace en los ijares
y se agota el lamento.
¿Por qué cuando la muerte
desde lejos lo atisba,
la vida lo traiciona,
lo aguijonea el deseo
y un remolino viento
del otoño regresa
como una inesperada
florida primavera
y aquellas estaciones
que el trópico reduce
al quemante verano
y a tiempo de las lluvias
en lujuria las vive
y más terco que nunca
va husmeando en el aire
los perfumes secretos? |