Nueva Gaceta  

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Bogotà, Abril - junio de 2003 -Nº 6   ISSN 01246704

            Enrique Buenaventura:

un artista contemporáneo


Por María Mercedes Jaramillo. Fitchburg State Collage


Enrique Buenaventura es indiscutiblemente uno de los protagonistas de la cultura colombiana del siglo XX; su labor como dramaturgo, director y maestro ha tenido un gran impacto en la creación y en el desarrollo del teatro nacional. Este movimiento logró establecerse como una corriente cultural autónoma al reflejar la vitalidad de la cultura colombiana y al indagar en el patrimonio cultural del continente. A pesar de que a Buenaventura se le conoce más como hombre de teatro, su producción de pintor y de poeta ha ido ganando reconocimiento debido a su innegable calidad artística, labores estéticas que han sido simultáneas a su trabajo con el Teatro Experimental de Cali (TEC). Sin embargo, en estas dos prácticas aparecen rasgos autobiográficos más íntimos que no son reconocibles en su teatro. En los poemas y en los dibujos hay un texto personal que nos devela al hombre en sus circunstancias individuales. Las dudas, las incertidumbres y las pasiones que han marcado su vida y su arte afloran en este laborar más solitario. Por lo tanto, teatro, pintura y poesía son los medios utilizados por el autor caleño para dialogar con su entorno y consigo mismo.

Buenaventura ha sido consciente del mestizaje étnico y cultural de la sociedad colombiana en su triple origen. Las tradiciones precolombinas, las de origen africano y las europeas han nutrido su quehacer artístico con temas y formas que ha ido recogiendo y tejiendo en obras dramáticas, poemas, narrativa y ensayos. Es un humanista contemporáneo que considera la cultura y el arte un bien común; por lo tanto, nunca se ha aislado de sus raíces sino que ha entablado un diálogo dinámico que enriquece lo propio y lo sitúa en el momento actual; como autor y crítico ha reflejado los procesos ideológicos y los conflictos sociales que han afectado a los colombianos y al ser humano moderno.

Nicolás Buenaventura cuenta que su hermano nació poeta y que desde niño había llenado la casa paterna de poesía. Es decir, se inicio como poeta en la década del cuarenta Los poemas aquí publicados son una muestra de la obra poética inédita que el autor ha escrito en cuadernos adornados con sus dibujos y en hojas sueltas y ya amarillas por el paso del tiempo. Por iniciativa de Mario Yepes Londoño, la Universidad de Antioquia va a publicar las obras completas de Buenaventura, cuyo tomo inicial es Poemas y cantares. Esta obra es una reflexión lírica sobre el paisaje, el amor y la muerte, el acontecer histórico y temas existenciales. El libro se inicia con Arte poética cuyos poemas definen la relación del autor con el lenguaje, su lucha con la palabra y su concepción del arte. En el poema “Préstame idioma” el poeta pide el legado lírico que ha sido elaborado con el uso de la lengua, “jardín” del que cosecha “orquídeas robadoras de savias ajenas”, “maneras, y giros invisibles”; legado y arsenal con el que lucha en una “esgrima de sables y cuchillos”, ya que necesita “decir algunas cosas”. Esta idea ha sido elaborada en todo su quehacer artístico, pues concibe el arte como un proceso de [re]creación colectiva, de recuperación y actualización de temas y de estilos con los que analiza al ser y sus circunstancias.

Los poemas de Historias de la infamia son un doloroso inventario del despojo y de la miseria humana, de la tragedia cotidiana de los “invisibles” y “desechables” del sistema. Lamentos son plegarias de un poeta incrédulo que expresan su tristeza e impotencia ante el infortunio ajeno. Gozario de decires y proverbios es un ‘tour de force’ que de-construye mitos y convenciones que controlan el imaginario popular y recortan la libertad individual. En “Canciones” registra el gozo y el dolor de vivir, aunque como dice en el poema “Cantar”: “El canto no arregla nada/ pero hay que seguir cantando./ A veces una mirada/ permite seguir andando.” Poemas de amor y muerte se nutren de su experiencia vital y registran las diferentes facetas del amor, los encuentros y desencuentros que dejan huellas indelebles. Así, en “Soneto” recupera esas ‘batallas compartidas’ cuando “De espaldas a la vida y a la muerte,/ de frente al placer y a la caricia/ hicimos lo de siempre de tal suerte/ que tocamos la inédita delicia”.

Los poemas de Una noticia más profundizan en el aspecto personal de la noticia periodística que reduce el contenido humano a estadísticas, y a la vez descalifican el sensacionalismo que explota el sufrimiento humano en aras de una mayor sintonización. Personajes es un recorrido por oficios y actitudes individuales que marcan la existencia. Mafalda es la compañera imprescindible en este viaje, cuyas ironías certeras orientan la mirada y desbaratan falaces convenciones. Paisajes recrea el deslumbramiento ante la majestuosidad del universo que nos rodea. Los poemas aquí reproducidos le dan al lector una idea de la versatilidad artística de Enrique Buenaventura.

El mundo

Esto que como            

le falta a otro

y ese otro me mira

a cierta distancia.

Todavía no se atreve

a meter la garra.

Esto que bebo es sed

en otras gargantas

y lo que calzo es

pezuñas en otras patas.

La mayoría tan mayor

va en buses. Yo en taxi.

Otros se desgañitan,

yo por teléfono.

La que me abre las piernas

es la mujer del prójimo.

Yo voy por los cielos,

tantos en mulas.

Puedo ser caballero

y otros caballos,

a veces yo soy grosero

y ellos callados.

Hago lo que me gusta,

ellos lo que les digan.

Tengo mi horario

y ellos el tiempo,

yo tengo casa

ellos el viento,

tengo oficina

y ellos el parque,

yo leo libros

y ellos orinan.

Consulto los diarios

y ellos las nubes,

tengo paraguas

y ellos la lluvia,

tengo una cama

y ellos cemento.

Yo duermo y sueño

y ellos despiertos,

yo doy confianza

y ellos dan miedo,

la autoridad me estima

a ellos los mata.

Huelo a perfume

ellos a estiércol,

me siento bien

y ellos parados,

voy al dentista

y ellos son muecos.

Yo echo un piropo

y se masturban

ellos en una esquina.

Le envío flores

a alguna amiga.

Tienden ellos la mano

y les arrojan

esas monedas

que no circulan.

Esto no puede

seguir así. Yo

arreglo el mundo

la próxima semana.


El enemigo

El enemigo no da tregua.

fusila nuestros errores más queridos,

con nuestras debilidades

no tiene misericordia.

Ocupa nuestras vacilaciones en la noche,

nuestras ilusiones le sirven de camuflaje.

Asalta nuestra confianza,

su sombra se apodera de nuestras municiones,

nuestro buen corazón es el centro

de los círculos de su polígono

y su sonrisa

es el tiro de gracia.


Llueve con sol

A Jacqueline

Llueve con sol

sobre la tierra seca

que bebe hasta las raíces

esta líquida luz enardecida.

Así es el amor que me
ilumina,

sacia mi sed sin apagarla,

la calma manteniéndo
la encendida.


Préstame idioma

Préstame idioma, tu herramienta,

tu hacha vertiginosa, tu lámina de saliva,

tu dulzura de mieles de la reina,

tu amargor, tu panal y tu escritura.

Tu esencia que precede al pensamiento,

que a su materia y su pulso da la forma,

préstame tu vuelo lejos de la rama,

tu profundo navegar con sombra de ballena.

Préstame, idioma, tu alta torre

con campanas a rebato arremetiendo,

tus góticos arcos, tus columnas

que sostienen delicadas y frágiles el cielo.

Es prestado, no más, para lavarlo

de impurezas y pústulas y heridas,

préstame tu enredadera verde y rosa,

préstame tus orquídeas robadoras

de savias ajenas, préstame idioma

tus maneras, tus giros invisibles,

tu esgrima de sables y cuchillos

y también tu puñal y tu pistola.

Préstame idioma, más de tu nutrido

arsenal y del jardín de rosas,

préstame, idioma, tu palabra

porque quiero decir algunas cosas.


Viejo chivo

Viejo chivo que arranca

con pezuñas la tierra

y en la nube de polvo

con furor se revuelca.

Blanca espuma del belfo

hace hervir el mugido

que nace en los ijares

y se agota el lamento.

¿Por qué cuando la muerte

desde lejos lo atisba,

la vida lo traiciona,

lo aguijonea el deseo

y un remolino viento

del otoño regresa

como una inesperada

florida primavera

y aquellas estaciones

que el trópico reduce

al quemante verano

y a tiempo de las lluvias

en lujuria las vive

y más terco que nunca

va husmeando en el aire

los perfumes secretos?

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