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¿Reconstruir
o deconstruir a Iraq?
Por Rania Masri
Traducción de Marcela Velasco
De manera regular nos
dice nuestra prensa corporativa, quiero decir «libre», y nuestro
presidente elegido por esta nación libre que funciona como una
«democracia», que la «guerra» contra Iraq ya se acabó, que la liberación
de los iraquíes ya empezó y que estamos trabajando en la reconstrucción de
esta nación pobre y destruida por la guerra.
¿Posguerra o nuevas
etapas de la guerra?
En el Iraq de la
posguerra siguen asesinando soldados americanos. Hasta junio 25, más de 55
soldados americanos habían muerto desde que el primero de mayo George W.
Bush declaró concluidas las operaciones militares más grandes*.
La prensa presenta la muerte de estos soldados con un tono de
«no-sabemos-por-qué-los-mataron», como si fuera perfectamente natural que
extranjeros (y extranjeras) armados patrullaran y ocuparan otra tierra y
otros pueblos. Y les dispararan. Y los mataran durante las protestas. Y
destruyeran sus hogares. Y arrestaran sus hombres. Y los asediaran en
retenes. «Según sus propias confesiones», informa Bob Graham del London
Evening Standard, «estos soldados americanos han asesinado civiles sin
vacilar, le han disparado a combatientes heridos y han abandonado a otros
para que mueran en la agonía. Cada vez más, las fuerzas de ocupación
norteamericanas en Iraq se están comportando como las fuerzas de ocupación
israelitas en los territorios palestinos ocupados de la Franja Oriental y
Gaza.
La guerra no se ha
acabado, solo ha entrado en una fase distinta. La fase I fue la Guerra del
Golfo en 1991. La fase II fueron los doce años y medio de sanciones. La
fase III fue el bombardeo y la invasión de Iraq en el 2003. La fase IV, la
guerra actual, es la ocupación de Iraq y la invasión de las corporaciones.
(Podríamos irnos más atrás en la historia, y añadir la ocupación británica
de Iraq, el apoyo norteamericano al Partido Baath y el apoyo
norteamericano tanto a Irán como a Iraq en la guerra entre estos dos
países).
¿Liberación o
liberalización económica?
La prensa y el
gobierno corporativos hablan de la liberación de Iraq. Muchos de nosotros
reconocemos que esta liberación es falsa; esto nunca fue la intención y no
está dentro de los planes. A continuación presentamos algunos ejemplos.
El 28 de abril, los EU
e Inglaterra organizaron una reunión en Bagdad para iniciar el proceso
político. Muchos partidos no fueron invitados, y dos de los partidos más
grandes de la era pre-Saddam Hussein –el Partido Comunista y el Partido
Islámico Da’wa– fueron excluidos, mientras que afuera miles protestaban.
El 26 de mayo, el
nuevo líder norteamericano de las fuerzas de ocupación, L. Paul Bremer III,
decidió posponer de manera indefinida la conformación de una autoridad
iraquí interina, aunque esta «autoridad interina» seguiría siendo sumisa a
Washington, ya que la Casa Blanca retendría el control de las palancas
cruciales del poder durante un periodo indefinido.
Las fuerzas de EU no
están solas. El 26 de mayo, las fuerzas británicas, ansiosas por
mantenerse en línea con los EU, anunciaron que remplazarían el consejo de
una ciudad iraquí que había sido alabado como modelo de cooperación en la
posguerra, por un comité de tecnócratas presidido por un comandante
militar británico. La decisión provocó una enojada reacción de los treinta
miembros del consejo, encabezado por un jefe tribal local que trabajaba
para restablecer el orden civil en el sur.
¿Todavía no es
suficiente?
El 29 de mayo, las
fuerzas de EU se reunieron en Bagdad con los jefes de las tribus locales.
La cadena árabe de televisión Al-Jazeera informó que en esta reunión, un
jefe iraquí le preguntó a uno de los oficiales norteamericanos:
«Necesitamos entender una cosa. ¿Están aquí como liberadores o como
invasores?» El representante de Bremer respondió en árabe: «Es una palabra
difícil, pero, sí, estamos como invasores».
Como si el presente no
fuera prueba suficiente, recordemos que las políticas de Bush hijo son una
ampliación de las políticas de las administraciones previas. Brent
Scowcroft, el Consejero Nacional de Seguridad de Bush hijo, anunció de
manera muy clara su oposición a sostener elecciones libres en Iraq. Dijo:
«¿Qué sucedería si la primera vez que tuviéramos elecciones en Iraq como
resultado ganaran los radicales? ¿Qué haríamos? Seguramente no dejaríamos
que ellos se tomaran el poder».
Mucho de esto no es
nuevo. La gran mayoría de los activistas de justicia en este país
reconocen que el gobierno americano no está interesado en la democracia en
Iraq. Tampoco se podría argumentar razonablemente que este gobierno –tanto
la administración que le quitó el derecho de voto a los afroamericanos (y
no solamente en la Florida) como el Partido Demócrata que silenciosamente
permitió este robo– podrían establecer una democracia.
A menudo, sin embargo,
activistas y personas de izquierda (para nombrar sólo a algunos) repiten
la frase del gobierno, y hablan sobre la «reconstrucción de Iraq».
¿Reconstrucción o 'deconstrucción'?
¿Qué significa la
reconstrucción? La reconstrucción se define como «construir otra vez;
establecer o reunir otra vez». Las palabras claves aquí son «otra vez».
Reconstruir significa construir un hospital en el sitio donde se destruyó
un hospital. Si uno construyera un edificio militar en vez de un hospital,
o, en el caso de Falluja, convirtiera una escuela en un cuartel militar,
entonces esto no sería una reconstrucción. En estos ejemplos ni se
reconstruye, ni se reedifica algo.
Ahora, si el plan es
cambiar la construcción de la economía, cambiar el diseño de la sociedad,
cambiar las visiones políticas del gobierno, entonces, ¿cómo se puede
llamar esto una reconstrucción? Sería más preciso llamarlo una
descontrucción.
Y, definitivamente,
entre los planes no está reconstruir a Iraq a la manera como estaba antes
de la fase III de esta guerra.
La deconstrucción de
Iraq para construir un «mercado libre»
El virrey de Iraq, L.
Paul Bremer III, ha planteado sus intenciones muy claramente: «Iraq está
abierto para hacer negocios» (mayo 26, 2003). Uno de los principales
objetivos de la reconstrucción del país, dice, sería eliminar la economía
dominada por el Estado en Iraq (mayo 27, 2003, Chicago Tribune). Bremer y
sus jefes en el Pentágono visualizan un sistema de «libre mercado» en Iraq.
El Chicago Tribune, de manera precisa, se refirió a este plan como a una
«transformación de la economía iraquí». El Tribune hizo una evaluación
correcta al plantear que «la implementación de una economía de mercado
próspera en Iraq ha sido el objetivo principal del bando conservador de la
administración de Bush que espera que los cambios en Iraq comiencen una
oleada que se riegue por todo el mundo árabe y reten el orden
establecido».
Estos planes se
ajustan a las propuestas de Bush de crear un área de libre comercio entre
Estados Unidos y Medio Oriente, que busca un mercado abierto para la
hegemonía israelí y estadounidense, lo que exigiría no solo la ocupación
militar de tierras palestinas y sirias (y las granjas Cheba’a de El
Líbano), sino también la ocupación económica de la región.
Privaticen todo
En el terreno, las
fuerzas de ocupación trabajan rápidamente para vender los servicios
gubernamentales de Iraq a empresas privadas. Son muy francos con respecto
a sus planes.
A mediados de abril,
los oficiales estadounidenses plantearon que querían que el Banco Mundial
actuara, eventualmente, como una «organización internacional neutral» que
fuera el contador de los ingresos del petróleo, y remplazara así a las
Naciones Unidas, que habían supervisado el programa de intercambio de
petróleo por alimentos (18 de abril, 2003, New York Times). El Banco
Mundial, definitivamente, no es una organización «neutral»; todo lo
contrario, ha causado un empobrecimiento enorme con su agenda de
privatización(1). Por ejemplo, como lo
informó el Consorcio Internacional de Periodistas Investigadores (ICIJ),
«a pesar de los argumentos que tiene el Banco Mundial que no obligan la
privatización entre los pobres, la investigación del ICIJ y del mismo
Banco Mundial mostró que la privatización está desempeñando un papel cada
vez mayor en las políticas de préstamo del Banco(2).
A mediados de mayo,
Bremer anunció que en pocas semanas el Banco Central de Iraq y un grupo de
bancos privados, empezarían a proporcionar «sustanciales» créditos
comerciales para financiar la venta de bienes a los ministerios iraquíes,
las fábricas estatales y las compañías privadas. Bremer no especificó
cuáles «bancos privados» proveerían estos créditos, o en qué condiciones
se prestarían los créditos. Sí develó que las compañías estadounidenses y
británicas estarían entre las primeras en beneficiarse con dichos
créditos.
Además, Bremer reveló
que hay contratos pendientes para venderle todo a los ministerios
iraquíes, desde la tecnología petrolífera hasta los servicio de transporte
y las telecomunicaciones. La venta de las empresas tendrá lugar pronto.
Tim Carney(03), el consejero principal de la
coalición en el ministerio de Industria y Minerales, aseguró que las
privatizaciones se harán en un período de un año. Las fuerzas de ocupación
estadounidenses habían dicho que se esperaría a que se eligiera un
gobierno iraquí antes de empezar las privatizaciones.
Bremer expone el plan
El 22 de junio, Bremer
habló en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza(4).
«Nuestro objetivo estratégico en los próximos meses», dijo: «es movilizar
políticas que tengan el efecto de reubicar personas y recursos de las
empresas estatales a las firmas privadas más productivas. Un componente
fundamental de este proceso será obligar a las empresas privadas a que
enfrenten constreñimientos presupuestales reduciendo subsidios y tratos
especiales». Bremer pide que se bajen los subsidios y que se abran las
fronteras iraquíes, lo que reconoce «aumentará las presiones competitivas
sobre las empresas domésticas de Iraq». Dice que esta competencia va a
aumentar la productividad, aunque la experiencia mundial devela que este
tipo de competencia sin protección resulta en un incremento del desempleo
y de las tasas de explotación. (Los comentarios de la autora aparecen en
paréntesis).
Bremer resumió sus
prioridades para esta «transformación económica»(5).
Cada uno de estos cambios hace que la economía iraquí sea más atractiva
para las empresas extranjeras que se apresurarán a privatizar y explotar
los recursos del país.
• Empezar una
reforma minuciosa del sector financiero de Iraq para proveerle liquidez y
créditos a la economía iraquí. (¿Liquidez para quién? ¿Qué se liquidará?
¿Quién abastecerá los créditos y a quién se le otorgarán?).
• Simplificar
el régimen regulatorio para bajar las barreras de entrada que tienen las
nuevas empresas domésticas y extranjeras. (Bajar las barreras sin darle
protección a las industrias locales significa que las industrias locales
no podrán competir con las industrias extranjeras subsidiadas por sus
gobiernos).
• Revisar las
leyes comerciales de Iraq para determinar qué cambios se necesitan para
promover la inversión privada. (Léase, inversión extranjera, en vez de
inversión privada).
• Eliminar
las restricciones irracionales sobre los derechos de propiedad. (¿Qué es
una «restricción irracional»? ¿Se consideran irracionales las leyes de
propiedad que establezcan restricciones sobre los derechos de propiedad de
los extranjeros a tierras y recursos iraquíes?).
• Desarrollar
leyes contra los monopolios para fomentar la competencia. (Esta
recomendación es bien interesante si consideramos que las leyes contra los
monopolios se están eliminando o no se refuerzan en los EU).
• Desarrollar
una política de libre comercio para nivelar el campo de acción con los
socios comerciales de la región. (¿Socios comerciales regionales? ¿Bremer
quiere decir que Israel será bienvenido en Iraq?).
• Fomentar la
adopción de leyes y regulaciones para garantizar que Iraq tenga un alto
nivel de gobernabilidad corporativa. (De nuevo, ¿cómo pueden los EU
fomentar leyes de «gobernabilidad corporativa» cuando son las
corporaciones las que influyen, si no es que dominan, al gobierno
estadounidense, y no al contrario?).
• Desarrollar
programas intensivos de formación en buenas prácticas y ética comercial
para los administradores de negocios. (Y qué mejor idea que invitar a
Iraq como modelos en ética de negocios a las corporaciones estadounidenses
que han cometido fraude y sostienen prácticas descaradas en contra de los
trabajadores).
En otras palabras, el
objetivo es transformar la economía de Iraq para que sea más hospitalaria
con las corporaciones extranjeras y para despojar el suelo que sostiene
las empresas locales y al sector público.
¿Quién está a
cargo
del
sector público iraquí?
Las fuerzas de los EU
están asignando «consejeros» para cada industria grande iraquí(6).
Petróleo:
El gobierno de los EU quiere manejar la industria petrolera iraquí como si
fuera una corporación, con presidente y junta de directores
norteamericanos. El presidente del comité «consejero» para la industria
petrolera iraquí asignado por los EU es Phillip Carroll, el antiguo
director de Shell Oil y Fluor (una de las empresas invitadas para competir
por los contratos de reconstrucción en Iraq). También es un jugador
corporativo grande en Texas. Carroll ha indicado que Iraq, tal vez, «opte»
por no seguir en la Opep (Organización de Países Exportadores de
Petróleo), lo que le serviría al objetivo de EU de romper el cártel
petrolero. La única certeza, dijo Carroll, es que el futuro crecimiento de
la industria petrolera iraquí será impulsado por el capital extranjero.
La resolución 1472 (de
marzo 28, 2003) transfiere el control legal sobre la industria petrolera
iraquí de las Naciones Unidas e Iraq a los EU y sus aliados. Las ganancias
del petróleo se usarían para financiar la «construcción» del país, los
gastos que generen la administración civil de Iraq, la finalización del
desarme (de las armas que no se pudieron encontrar) y «otros proyectos que
beneficiarían al pueblo de Iraq».
Agricultura:
La industria agrícola será manejada, fundamentalmente, por Dan Amstutz, el
antiguo ejecutivo de la corporación Cargill, la más grande exportadora de
granos en el mundo, y presidente de la Asociación Norteamericana de
Exportadores de Granos. Como informó la revista Socialist Worker, «durante
la administración de Reagan, Amstutz escribió el texto del principal
acuerdo internacional que regiría el comercio de productos agrícolas. Las
reglas de Amstutz permiten que los países ricos viertan sus excedentes
agrícolas subsidiados en los mercados mundiales, lo que baja los precios a
niveles con los cuales los agricultores de las naciones en desarrollo no
pueden competir»(7). Bush hijo continúa esta
política. Como informó el periódico The Guardian, el ha dicho que quiere
que los agricultores de los EU alimenten al mundo.
Los medio de
comunicación: Los invasores de Iraq le han
«encomendado» el trabajo de revisar la radio, los periódicos y la
televisión de Iraq al antiguo director de la Voz de América, Robert Reilly,
para vender las políticas estadounidenses en Iraq. Este ideólogo
conservador, pro bélico, cree que «dar las noticias no es suficiente…
también tenemos el deber de revelar el carácter del pueblo americano de
manera que los principios subyacentes de la vida americana sean
develados».
Las consecuencias del
plan económico
Para entender las
consecuencias del plan para transformar la economía de Iraq, tenemos que
entender cómo le está yendo a Iraq hoy en día. ¿Qué tan preparados están
los iraquíes para manejar los cambios planeados por los EU?
Más de 7.000 civiles
iraquíes fueron asesinados durante el bombardeo contra Iraq (de acuerdo
con www. iraqbodycount.net)(8). Por lo menos
otros 8.000 fueron heridos en Bagdad (mayo 18, 2003, Los Angeles Times).
Estos datos no incluyen los miles de soldados iraquíes que murieron
peleando para defender su país de las fuerzas invasoras.
Mientras tanto, como
informa la organización humanitaria Care, «los expertos dicen que las
condiciones para que se dé una epidemia de cólera son perfectas. La carne
se vende al lado de charcos de agua estancada y los niños juegan en grupos
alrededor de agua sucia. Bagdad tiene una población de cinco millones y
las temperaturas ahora están entre los 45 grados o más»(9).
El Programa de la
Naciones Unidas para la Alimentación informa que en el centro y sur de
Iraq «uno de cada cinco iraquíes, o 4.6 millones de personas, sufren de
pobreza crónica»(10). Todo este sufrimiento
se suma a los doce años de sanciones que causaron directamente la muerte
de más de 500.000 niños menores de cinco años (según datos de Unicef).
¿La flexibilidad del
libre mercado?
Más de 400.000
iraquíes perdieron sus empleos cuando Bremer disolvió el ejército iraquí
el 23 de mayo. Un mes después, la administración civil liderada por los EU
anunció la creación de un nuevo ejército iraquí. Este ejército empleará
12.000 hombres en el próximo año, y crecerá a 40.000 dentro de los
próximos tres años, lo que dejará a unos 360.000 hombres sin empleo.
Bremer también
disolvió el ministerio de Información, y aprobó un decreto para dejar sin
empleo a unos 30.000 miembros del partido Baath en el gobierno iraquí.
¿Cuántos más perderán
sus trabajos cuando se disuelvan y privaticen las demás empresas?
Deconstruyendo
más que la economía
Además de transformar
la economía para darle todo gratis a las corporaciones privadas, los EU va
a construir tres bases militares permanentes en Iraq. Claramente, estas
bases militares van a limitar de manera significativa la soberanía del
país. Adicionalmente, las bases tendrán consecuencias regionales, que
aumentarán los alcances del imperio americano.
El nuevo gobierno
iraquí tendrá que cambiar su posición frente a Israel(11),
tendrá que abrir un oleoducto que pase por ese país(12)
y renunciar a su apoyo a los palestinos. Adicionalmente, 90.000 palestinos
están amenazados con ser desterrados de Iraq. La mayoría de los palestinos
desplazados y amenazados son familias de Haifa que fueron desplazadas en
1948, cuando el Estado exclusivamente judío de Israel fue construido sobre
tierra palestina. Ellos no pueden volver a sus hogares y a sus tierras
pues el Estado israelita no reconoce sus derechos legales para regresar.
Las similitudes entre
Palestina e Iraq aumentan diariamente. Ambos pueblos tienen las mismas
demandas: el fin de la ocupación, que no les roben sus recursos naturales,
y respeten las leyes internacionales (incluyendo el derecho al retorno de
más de 6.5 millones de palestinos).
Notas
* Esta traducción es una
síntesis del artículo completo de Masri que puede ser consultado en:
http://electroniciraq.net/news/1013.shtml.
1 Arundhati, Roy. Power
Politics. Cambridge, MA: South End Press, 2001.
2 «Promoting Privatization». International Consortium of
Investigative Journalists. February 3, 2003. Se puede consultar en
www.icij.org.
3 Tim Carney fue el embajador
de EU en Haití y Sudán.
4 Los textos de esta
intervención se pueden consultar en:
www.centcom.mil/ centcom news/transcripts/_20030604.htm.
5 usinfo.state.gov/regional/nea/summit/text2003/0623bremer.htm.
6 Una lista completa de los
consejeros estadounidenses en Iraq se puede consultar en la página web del
Transnational Foundation for Peace and Future Research en
www.transnational.org/pressinf/2003/pf183_AmericansInIraqPart3.html.
7 Schulte, Elisabeth. «Bush
and his corporate pals rob Iraq. The cronyest capitalists in the world».
Socialist Worker, May 9, 2003.
8 Ver también: Jeffery, Simon.
«War may have killed 10.000 civilians, researchers say». TheGuardian. June
13, 2003.
9 «Iraqis living in limbo
struggle to keep hope alive». Care. June 22, 2003; se puede consultar en
línea en www.care.org.
10 «One in five iraqis suffers
from chronic poverty: survey». World Food Program. June 19, 2003; se puede
consultar en línea en www.wfp.org.
11Vuillamy, Ed. «Israel seeks
pipeline for iraqi oil». The Guardian. April 20, 2003.
12 Hoomam, Peimami. «In the
pipeline: More regime change» Asia Times. April 4, 2003; consultar en
línea en www.atimes.com/atimes/Middle_East/ED04Ak01.html y Akiva, Eldar. «The
pipeline to Haifa: Israeli minister dreams of Iraqi oil». Counter Punch.
April 1, 2003; en línea en www.counterpunch.org/eldar04012003.html.
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